Patrimonio


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Euskal Herria es un país lleno de tradiciones folklórikas, culturales y festivas a lo largo y ancho de su geografía. Entre estas tradiciones una de las más celebradas son los carnavales (época en la que actualmente nos encontramos). Aunque suele haber unas fechas concretas de celebración de carnaval (lo que solemos llamar el martes de carnaval, por ejemplo) en nuestro país empiezan con el mismo año y terminan tiempo después según el lugar donde se celebren. Los carnavales así mismo son muy diferentes y tienen multitud de fiestas según el lugar donde se celebren (casi casi cada pueblo tiene sus propias tradiciones), es decir no existe el carnaval vasco por así llamarlo. Aunque si existe un rito de carnaval por antonomasia del folklore vasco, por su combinación de danzas, músicas, personajes, cantos y representaciones, es la Maskarada de Zuberoa.

Así, anualmente, comenzando en la época de carnavales y durante aproximadamente cuatro meses un pueblo de Zuberoa (cada año se encarga uno diferente, este año son los jóvenes de Maule “Mauleón”) prepara la Maskarada, creando en torno a ésta una fiesta particular, permitiendo de esta forma facilitar un mejor entendimiento entre las gentes de dicho pueblo una mayor comunicación con el resto de poblaciones. Esta fiesta cuyo origen se pierde en los tiempos y cuyo significado primigenio se desconoce ha ido cambiando con el trascurso de los años en constante evolución.

La Maskarada consiste en dos partes diferenciadas. A la mañana se recorren las diferentes partes y barrios del pueblo visitado (se visita un pueblo cada fin de semana de enero a semana santa) y los habitantes del pueblo colocan “barricadas” para dar la bienvenida a los integrantes de la Maskarada. Estos agradeciendo la bienvenida bailan diferentes danzas al son de la txirula (flauta pastoril) y el ttun-ttun (salterio). En cada barricada se saca algo para comer y beber.

A la tarde, después de comer, en el frontón o plaza del pueblo se baila toda la coreografía de la Maskarada de Zuberoa. Esta coreografía consta de varias partes como danzas de corro, de oficios, jauzis, etc. Quizás la danza más conocida de la Maskarada sea Godalet en la que los personajes principales bailan de uno en uno haciendo piruetas alrededor de un vaso lleno de vino sobre el que saltan sin derramar una sola gota.

Los personajes principales son en el Grupo Gorria (Rojo): Txerrero (abre la comitiva barriendo el suelo con una crin de caballo y haciendo sonar los cencerros que lleva), Gatuzain, Kantiniersa (con falda roja), Zamalzain (personaje principal de la Maskarada mitad caballo, mitad persona) y Enseñari (que porta la bandera de Zuberoa). Tras ellos hay otros personajes como son el Jaun y Anderea, Laborari y Laborarisa, Marexalak, Kukulleroak y en el Grupo Beltza (Negro): Kerestuak, Xorrotxak, Buhamiak, Kauteroak (con su jefe Kabana y el popular Pitxu) Y Medikuak.

Es un placer poder ver y presenciar el desarrollo de estas Maskaradas, vestigio de unas tradiciones antiquísimas. El calendario para este año es el siguiente (fecha y pueblo):

3 de febrero : MAULE
11 de febrero : ATARRATZE
18 de febrero : MAULE
25 de febrero : AINHARBE
4 de marzo : GAMERE
11 de marzo : BARKOXE
18 de marzo : ALTZÜRÜKÜ
25 de marzo : ARROKIAGA
1 de abril : URDIÑARBE
8 de abril : HOKINHEGI (HOKI)
15 de abril : LARRAINE
21 o 22 de abril : MAULE

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Germán Rodríguez fue un joven muerto a tiros por las FOP (Fuerzas de Orden Público, antecedente de la Policía Nacional española) en el trascurso de los altercados y violentos hechos acaecidos el 8 de julio de 1978 en el trascurso de los Sanfermines.

ANTECEDENTES

En Iruñea, como en el resto de pueblos y ciudades de Euskal Herria se vivía un clima político de crispación y represión por parte del Estado, de las fuerzas policiales y de grupos organizados de la ultraderecha. El apoyo a los postulados abertzales y a los presos políticos vascos era generalizado así como las movilizaciones obreras en gran parte de empresas y fábricas por temas tanto laborales como políticos. En fechas anteriores a la celebración de los sanfermines la situación represiva en la ciudad era atosigante, siendo la única ciudad de todo el Estado español en donde la celebración del 1º de mayo registró incidentes. Las actuaciones de grupos de ultraderecha eran diarias y en el Ayuntamiento de Iruñea se encontraban encerrados familiares y amigos de presos.

8 DE JULIO

Aunque el ambiente estaba enrarecido los días anteriores el clima festivo era el general en toda la ciudad, aún y todo las FOP estaban preparadas para intervenir en todo momento. Al final todo estalló cuando tras la finalización del sexto toro de la tarde un grupo de mozos de peñas de Iruñea salta al ruedo con una pancarta en la que se leía “AMNISTÍA TOTAL PRESOAK KALERA. SANFERMIN SIN PRESOS” y mientras los txikis de las peñas entraban al ruedo para salir por el callejón con las txarangas  se daba la orden de intervenir. Los disturbios se propagaron con rapidez y en los primeros momentos había ya varios heridos de bala y material antidisturbios. Todo el centro de la ciudad era una batalla entre las FOP y vecinos de la ciudad.

MUERTE DE GERMÁN

Cerca de las diez de la noche en enfrentamientos que se desarrollaban en la Avenida de Roncesvalles (a escasos metros de la Plaza de Toros) una bala asesina alcanzaba a Germán Rodríguez en la cabeza lo que provocaba su muerte. Sus funerales se celebraron el día 10 en el cementerio de Iruñea.

 MONOLITO

Desde entonces un monolito al estilo de una estela funeraria vasca sirvió de homenaje de Iruñea al joven muerto por la policía en el lugar donde fué abatido, la esquina de la avenida de Roncesvalles con la avenida de Carlos III. Y desde entonces, también, todos los 8 de julio después de la corrida de toros se realiza un homenaje por parte de la Comisión de Peñas de Iruñea, de familiares y amigos de Germán y del pueblo de Iruñea. El homenaje suele consistir en un emotivo solo de trompeta (que se suele tocar a los muertos), un aurresku (danza gipuzkoana que se baila para homenajear) y la lectura de un comunicado. A causa de las obras del aparcamiento subterraneo de Carlos III (nuevamente un aparcamiento) desde el Ayuntamiento se ordenó retirar el monolito prometiendo reponerlo al término de las obras. Hoy es el día en que terminadas las obras el Ayuntamiento de la ciudad (su equipo de gobierno) se desdice de lo que acordaron y pasando por encima de la voluntad popular (cosa que no hicieron ninguno de los Ayuntamientos en casi 30 años) han colocado en el lugar de la estela un monumento al encierro. Justamente hoy día 8 de febrero (29 años y seis meses desde la muerte de Germán) han colocado la gigantesca escultura de más de diez metros. Los miembros de Hilarria (estela en euskera), plataforma en defensa del monolito, han intentado manifestarse en contra de la actuación del Ayuntamiento siendo agredidos por la policía española. Ahora en lugar del monolito quieren colocar una pequeña placa en recuerdo, cosa a la que la plataforma se opone.

Espero que la estela sea colocada nuevamente ahí donde la voluntad popular de Iruñea quiso ponerla.

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Los años 2001 al 2004 quedarán marcados para siempre en el recuerdo de las gentes de Iruñea como la época de la destrucción de parte de la memoria del antiguo poblado vascón, de la ciudad romana, de la capital fortificada del Viejo Reyno y de la ciudad moderna y contemporánea. 

Fue en agosto de 2001 cuando comenzaron unas obras en la Plaza del Castillo (centro sentimental y social de la ciudad) para construir un aparcamiento subterráneo. Estas obras ya habían sido rechazadas por el vecindario del Casco Antiguo de la ciudad (Alde Zaharra) al considerarlo inútil, sin formar parte de un proyecto más general de ordenación del tráfico por la ciudad y porque principalmente obedecía a intereses particulares y privados, no al interés general. 

Por la localización de la Plaza del Castillo se sabía que iban a aparecer restos arqueológicos de gran valor para conocer la historia de la ciudad en diferentes épocas. Se suponía que aparecerían restos medievales (ya que ahí se encontraba el castillo mandado construir por Fernando el Usurpador – Fernando el Católico en la historiografía española). Justo fueron estos restos los únicos que no se encontraron, ya que la zona noreste de la plaza no fue excavada. En cambio los restos encontrados sorprendieron a todo el mundo por la cantidad, pero sobre todo por su gran valor histórico, que supuso, en algunos casos, cambios importantes en el conocimiento de la historia de Iruñea. 

Estos son los hallazgos arqueológicos más relevantes que se produjeron: 

ÉPOCA ROMANA.

Lo más destacable fue el hallazgo de un importante complejo termal con depósito de agua, hipocausto para calentar el agua, piscinas con mosaicos, canales de desagüe, gimnasio, edificios, zonas pavimentadas, pozos de agua… así como gran cantidad de monedas, cerámicas, utensilios domésticos… y un taller en que los romanos fabricaban utensilios de hueso.
Estos hallazgos supusieron una revolución en la historia antigua de Iruñea, pues demostraron la existencia de un núcleo urbano en una zona que hasta ahora se creía externa a la ciudad, demostrándose así que en aquella época esa ciudad era mucho más grande de lo que se pensaba hasta entonces.
 

ÉPOCA MEDIEVAL.
El descubrimiento más sorprendente fueron los cimientos de una muralla de grandes dimensiones que atravesaba la plaza en sentido norte a sur, con una torre cuadrangular adosada. La aparición de esta enorme muralla pilló por sorpresa a arqueólogos e historiadores, pues hasta el momento no existían noticias de su existencia. De todos los restos arqueológicos surgidos durante dichas obras, éste es el único que se conservó en su sitio. Aunque tremendamente mutilado, puede verse en el interior del aparcamiento. Hubo otros descubrimientos importantes como un cementerio musulmán con casi 200 esqueletos enterrados mirando hacia la Meca. Este cementerio, fechado en el siglo VIII, nos demuestra que la presencia de población musulmana en Iruñea era más importante de lo que se pensaba hasta ahora. También salieron a la luz los restos del Convento de los Dominicos (del siglo XIII al XVI) y su cementerio con más de cien tumbas cristianas. También, un camino enlosado que unía este convento con el castillo del siglo XIV que da nombre a la plaza. Se encontraron también edificios, pozos, y otras construcciones; muchas de ellas pertenecientes al barrio medieval de Zurriburbu (desaparecido en el siglo XIV), cuya ubicación no se conocía con total certeza hasta el momento de los hallazgos. 

ÉPOCA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA.
En el primer tramo de la Avenida de Carlos III se produjeron hallazgos importantes. Aquí fue encontrado un muro que perteneció al perímetro defensivo del castillo que mandó construir Fernando el Usurpador en el siglo XVI. También, los restos del convento de los Carmelitas Descalzos (siglos XVII a XIX), con un llamativo pozo de agua, y los cimientos del antiguo Teatro Gayarre (1840-1931). También en la Avenida de San Ignacio y Paseo de Sarasate se produjeron hallazgos, como un muro que unía el castillo de Fernando el Usurpador con el Alde Zaharra. En la propia Plaza del Castillo, salieron a la luz conducciones de agua del siglo XVIII correspondientes a la primera vez que se trajo agua de fuera de Iruñea, así como el pavimento de la Fuente de la Beneficencia, colocada ahí con motivo de dicha traída de aguas (1800-1910) y el Paseo de la Goma (de principios del siglo XX). 
A todo esto se sumaron una gran cantidad de objetos pequeños, como cerámicas, monedas, hebillas, utensilios domésticos, etc. pertenecientes a todas las épocas de los más de 2.000 años que tiene Iruñea. Incluso fue hallado un “menhir” de época desconocida. 

Pero el hallazgo de estos restos arqueológicos tuvo también un lado oscuro: la DESTRUCCIÓN de los mismos llevada a cabo durante la construcción del aparcamiento. A pesar de que en aquella época un fuerte movimiento social contrario a la construcción del aparcamiento hizo lo posible por detener las obras y salvar el patrimonio arqueológico que estaba abocado a ser destruido, tras muchos meses en los que hubo manifestaciones populares en contra del aparcamiento, cargas policiales y detenidos, debates, campaña vecinal pro-referéndum, paralizaciones temporales de las obras, dimisiones y otras polémicas, los políticos del Ayuntamiento, con la alcaldesa Yolanda Barcina (UPN) a la cabeza, se salieron con la suya en la construcción del aparcamiento provocando así la destrucción del patrimonio arqueológico de más de 2000 años de historia que se hallaba en el subsuelo de la plaza.

El Tribunal Superior de Justicia de Navarra anuló hasta tres veces, la adjudicación, “manifiestamente ilegal”, del aparcamiento de la Plaza del Castillo, pero hay que recordar también que siguen existiendo más recursos judiciales que todavía no se han resuelto. Que todo el expediente y el proceso de construcción del aparcamiento es un auténtico muestrario de irregularidades, falta de democracia participativa, ilegalidades, cacicadas, destrozos flagrantes del patrimonio y otras muchas barbaridades, ya lo sabía la ciudadanía de Iruñea, pero hasta los jueces calificaron la adjudicación de manifiestamente ilegal. Con todo, mayores y más crueles ilegalidades se han cometido contra el patrimonio histórico, pero desgraciadamente, la justicia no contempla, por ahora, una fiscalía específica de delitos contra el patrimonio, que persiguiera con el rigor debido a los causantes de tan graves destrozos como los que en este gran yacimiento arqueológico se perpetraron. Recordemos que la prueba pericial independiente remitida al juzgado por la prestigiosa Sociedad de Ciencias Naturales Aranzadi calificaba como “EXPOLIO” lo acontecido con la excavación del yacimiento de la Plaza del Castillo. Expertos arqueólogos, catedráticos de arqueología y expertos en patrimonio, casualmente ninguno navarro, también alertaron de ese expolio lamentable. Un profesor y miembro de la Unesco y de la Europa-Universität Viadrina Frankfurt/Oder, una de las mejores universidades europeas especializadas en la conservación del patrimonio histórico, ante el cúmulo de evidencias contenidas en una tesis doctoral realizada expresamente sobre la destrucción de la Plaza del Castillo decía: “esto no puede estar pasando” o “no me creo que algo así esté sucediendo en una ciudad europea“.

La Asociación Pro-Museo Plaza del Castillo sigue proponiendo el aprovechamiento del aparcamiento de la Plaza del Castillo como el emplazamiento idóneo del Museo de la Ciudad, recogiéndose y musealizándose in situ las miles de piezas y restos arqueológicos hallados en dicho yacimiento. Con la ayuda de las modernas técnicas museológicas todo esto es posible.

 Por increíble que pueda parecer a día de hoy, febrero de 2007, tal y como a denunciado la plataforma Iruñea Berria, todavía el Ayuntamiento de Iruñea no ha dado ninguna explicación de los restos arqueológicos encontrados ni parece que tenga ningún interés en hacerlo y únicamente se sabe que están almacenados en unos almacenes municipales (terrible destino para parte de la memoria histórica de la ciudad). Y la destrucción y el expolio siguen. Otro día hablaremos del frontón Euskal Jai de Iruñea y de otras actuaciones llevadas a cabo por el consistorio iruindarra en diferentes aparcamientos subterráneos y obras por toda la ciudad (especialmente en Alde Zaharra).

Ningún grupo político ni económico, por muy fuertes que sean y por mucho que puedan forzar y corromper la legalidad, la cultura, o las instituciones, pueden privarnos de nuestra herencia. Ni de la de nuestros herederos.