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Después de esta larga semana de descanso (los excesos de carnavales y las obligaciones laborales) he pensado que ya que éste es un blog dedicado a dar a conocer Euskal Herria qué mejor que en unos pequeños artículos y dar una somera visión general de ella. En este primer apartado me voy a dedicar al aspecto geográfico.

En primer lugar señalar que Euskal Herria tiene una extensión de 20.950,3 kilómetros cuadrados y que se encuentra en el suroeste de Europa alrededor del Golfo de Bizkaia y a los dos lados de la cordillera de los Pirineos. El norte es bañado por el mar Cantábrico (Kantauri en euskera) en una longitud de 225 kilómetros y con alrededor de 104 playas. Bizkaia es el territorio con más longitud de costa (108 kilómetros y 35 playas), le sigue Gipuzkoa con 84 kilómetros y 28 playas y Lapurdi es el tercer territorio vasco bañado por el Cantábrico que aunque es el que menos extensión de costa tiene (33 kilómetros) es, en cambio, el que más playas disfruta (41 en total).

El río más largo que atraviesa Euskal Herria es el Ebro, con 910 kilómetros, aunque es el Aragón (Aragoi en euskera) el río que más kilómetros atraviesa por tierras vascas (un total de 192 kilómetros). El río más largo que desemboca en la costa vasca es el Aturri que lo hace en Baiona (de los 335 kilómetros que tiene sólo los últimos 30 atraviesan Euskal Herria). Y otro dato curioso es que el río que desemboca en aguas del Golfo de Bizkaia y que más kilómetros atraviesa de Euskal Herria es el Nervión (Nerbioi en euskera, 75 kilómetros a través de tierras vascas).

Es Euskal Herria un país de montes y atravesado por la cordillera de los Pirineos. La cima de Euskal Herria es Hiru Erregeen Mahaia (Mesa de los Tres Reyes, cima que sirve de presentación de este artículo) con una altura de 2428 metros y que se sitúa en Nafarroa en la muga con el Estado francés. Sólo otras tres cimas superan los 2000 metros de altura (Ezkaurre con 2050, Arlas con 2044 y el Ori con 2017 m.)

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Euskal Herria es un país lleno de tradiciones folklórikas, culturales y festivas a lo largo y ancho de su geografía. Entre estas tradiciones una de las más celebradas son los carnavales (época en la que actualmente nos encontramos). Aunque suele haber unas fechas concretas de celebración de carnaval (lo que solemos llamar el martes de carnaval, por ejemplo) en nuestro país empiezan con el mismo año y terminan tiempo después según el lugar donde se celebren. Los carnavales así mismo son muy diferentes y tienen multitud de fiestas según el lugar donde se celebren (casi casi cada pueblo tiene sus propias tradiciones), es decir no existe el carnaval vasco por así llamarlo. Aunque si existe un rito de carnaval por antonomasia del folklore vasco, por su combinación de danzas, músicas, personajes, cantos y representaciones, es la Maskarada de Zuberoa.

Así, anualmente, comenzando en la época de carnavales y durante aproximadamente cuatro meses un pueblo de Zuberoa (cada año se encarga uno diferente, este año son los jóvenes de Maule “Mauleón”) prepara la Maskarada, creando en torno a ésta una fiesta particular, permitiendo de esta forma facilitar un mejor entendimiento entre las gentes de dicho pueblo una mayor comunicación con el resto de poblaciones. Esta fiesta cuyo origen se pierde en los tiempos y cuyo significado primigenio se desconoce ha ido cambiando con el trascurso de los años en constante evolución.

La Maskarada consiste en dos partes diferenciadas. A la mañana se recorren las diferentes partes y barrios del pueblo visitado (se visita un pueblo cada fin de semana de enero a semana santa) y los habitantes del pueblo colocan “barricadas” para dar la bienvenida a los integrantes de la Maskarada. Estos agradeciendo la bienvenida bailan diferentes danzas al son de la txirula (flauta pastoril) y el ttun-ttun (salterio). En cada barricada se saca algo para comer y beber.

A la tarde, después de comer, en el frontón o plaza del pueblo se baila toda la coreografía de la Maskarada de Zuberoa. Esta coreografía consta de varias partes como danzas de corro, de oficios, jauzis, etc. Quizás la danza más conocida de la Maskarada sea Godalet en la que los personajes principales bailan de uno en uno haciendo piruetas alrededor de un vaso lleno de vino sobre el que saltan sin derramar una sola gota.

Los personajes principales son en el Grupo Gorria (Rojo): Txerrero (abre la comitiva barriendo el suelo con una crin de caballo y haciendo sonar los cencerros que lleva), Gatuzain, Kantiniersa (con falda roja), Zamalzain (personaje principal de la Maskarada mitad caballo, mitad persona) y Enseñari (que porta la bandera de Zuberoa). Tras ellos hay otros personajes como son el Jaun y Anderea, Laborari y Laborarisa, Marexalak, Kukulleroak y en el Grupo Beltza (Negro): Kerestuak, Xorrotxak, Buhamiak, Kauteroak (con su jefe Kabana y el popular Pitxu) Y Medikuak.

Es un placer poder ver y presenciar el desarrollo de estas Maskaradas, vestigio de unas tradiciones antiquísimas. El calendario para este año es el siguiente (fecha y pueblo):

3 de febrero : MAULE
11 de febrero : ATARRATZE
18 de febrero : MAULE
25 de febrero : AINHARBE
4 de marzo : GAMERE
11 de marzo : BARKOXE
18 de marzo : ALTZÜRÜKÜ
25 de marzo : ARROKIAGA
1 de abril : URDIÑARBE
8 de abril : HOKINHEGI (HOKI)
15 de abril : LARRAINE
21 o 22 de abril : MAULE

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Cada año o dos años los libros que escribe esta escritora gasteiztarra se convierten automáticamente en éxitos de ventas y de lectura (dos cosas diferentes que en este caso van de la mano). Poca gente hay en Euskal Herria que no haya leído alguno de sus libros. Aparte de escritora es traductora de inglés y francés y realizó más de 1000 programas para ETB (Euskal Telebista). El caso es que en 1992 recopila y escribe el libro LEYENDAS VASCAS (editado por Erein en euskera y castellano), libro imprescindible para quien quiera conocer un buen puñado de leyendas vascas de todos los tiempos así como los misteriosos personajes de la mitología vasca. De este tema de la mitología vasca prometo hablaros más adelante. En 1998 publicó LA CALLE DE LA JUDERÍA con Ttarttalo (editorial con la que publicaría 5 libros, todos ellos de gran éxito). A partir de ahí sus libros son esperados casi anualmente en la Feria del Libro y Disco de Durango. A publicado también con Anaya, Maeva y Txalaparta. Su último libro por ahora es La Brecha en donde novela la quema de la ciudad de Donostia tras el abandono de ésta por parte de las tropas francesas de José Bonaparte. Quien quiera ir conociendo poco a poco y de forma muy amena tanto partes de nuestra historia como lugares concretos de Euskal Herria no puede dejar de leer estas maravillosas obras.

La calle de la judería. Los judíos y conversos en el siglo XV en la ciudad de Gasteiz. Las torres de Sancho. Sobre la vida del rey Sancho el Mayor de Nafarroa. La herbolera. “Brujas” y curanderas en el Duranguesado (Bizkaia) del siglo XVI. El señor de la guerra. Luchas entre gamboínos y oñacinos en la Bizkaia del siglo XV. Los hijos de Ogaiz. Historia de una familia de Lizarra tras la muerte de Carlos I el Malo, rey de Nafarroa y Francia. La cadena rota. La revolución francesa y sus consecuencias en los habitantes de Lapurdi. El verdugo de Dios. La historia de una familia de agotes en Baztan durante el reinado de Teobaldo I de Champaña, rey de Nafarroa. A la sombra del templo. Trama de intriga en Gasteiz durante el año 1522 y el inicio del papado de Adriano de Ultrecht. El mensajero del rey y La hija de la luna son también novelas suyas para jóvenes (imprescindibles también).

Pues nada, voy a leer la última novela, La Brecha, y ya os contaré en cuanto la termine. Os dejo también un enlace a su página personal, que aunque no está actualizada tiene todos los resúmenes de sus libros así como artículos cortos.

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Durante el s. XIX, y seguramente antes también, familias nómadas procedentes de Centroeuropa pasaban por diferentes lugares de Euskal Herria en su largo periplo. Este hecho era un acontecimiento en los lugares que visitaban ya que traían consigo otra cultura, costumbres diferentes, ritmos y canciones desconocidas, vestimentas extrañas… Mientras estaban nuestros pueblos su modo de sustento era la reparación de objetos, utensilios o cacerolas de metal y por lo visto eran bueno artesanos ya que se guarda buen recuerdo de ellos. En nuestra cultura, como en muchas otras, la cosas cotidianas a veces pasan a ser costumbres tradicionales y la llegada de los Caldereros se convirtió en fiesta a finales del siglo XIX en Donostia (la primera vez que salió la Comparsa de Caldereros en esta ciudad fue en 1884) y poco a poc se le fueron añadiendo ingredientes (el oso, bailes húngaros, etc). No sólo en Donostia sino n muchos otros pueblos de Gipuzkoa se ha adoptado esta tradición que anuncia la llegada de los Carnavales. En Donostia se celebra el primer sábado del mes de febrero.

En otro lugar de nuestra geografía en donde esta fiesta tiene gran tradición es en el pueblo navarro de Bera. A Bera la fiesta llegó hace medio siglo procedente de Donostia y como nota particular tiene la representación de una boda zíngara. Es también el preludio de los carnavales beratarras. Este año saldrán el 17 de febrero (sábado).

Y el último lugar a donde nos vamos a referir que celebra la fiesta de los Caldereros es a Iruñea. Hace ya casi quince años que el grupo de danzas Iruña Taldea adaptó esta fiesta de carnaval para utilizarlo también como preludio de los Carnavales de Alde Zaharra. La nota característica de esta fiesta son las danzas de los zaldikos, danzas que se bailan al son de melodías compuestas por Elena Fraile (de los “Gaiteros de Pamplona”) mediante armonizaciones medievales. Estas danzas se bailan durante la mañana ya que por la tarde la fiesta es más popular si cabe y todo el mundo vestido de zíngaro baila al son de las músicas húngaras (esto es un decir) las tradicionales danzas de los caldereros. Salen todos los años el sábado anterior a la celebración de los carnavales, por lo tanto este año saldrán mañana sábado día 10 de febrero.

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Germán Rodríguez fue un joven muerto a tiros por las FOP (Fuerzas de Orden Público, antecedente de la Policía Nacional española) en el trascurso de los altercados y violentos hechos acaecidos el 8 de julio de 1978 en el trascurso de los Sanfermines.

ANTECEDENTES

En Iruñea, como en el resto de pueblos y ciudades de Euskal Herria se vivía un clima político de crispación y represión por parte del Estado, de las fuerzas policiales y de grupos organizados de la ultraderecha. El apoyo a los postulados abertzales y a los presos políticos vascos era generalizado así como las movilizaciones obreras en gran parte de empresas y fábricas por temas tanto laborales como políticos. En fechas anteriores a la celebración de los sanfermines la situación represiva en la ciudad era atosigante, siendo la única ciudad de todo el Estado español en donde la celebración del 1º de mayo registró incidentes. Las actuaciones de grupos de ultraderecha eran diarias y en el Ayuntamiento de Iruñea se encontraban encerrados familiares y amigos de presos.

8 DE JULIO

Aunque el ambiente estaba enrarecido los días anteriores el clima festivo era el general en toda la ciudad, aún y todo las FOP estaban preparadas para intervenir en todo momento. Al final todo estalló cuando tras la finalización del sexto toro de la tarde un grupo de mozos de peñas de Iruñea salta al ruedo con una pancarta en la que se leía “AMNISTÍA TOTAL PRESOAK KALERA. SANFERMIN SIN PRESOS” y mientras los txikis de las peñas entraban al ruedo para salir por el callejón con las txarangas  se daba la orden de intervenir. Los disturbios se propagaron con rapidez y en los primeros momentos había ya varios heridos de bala y material antidisturbios. Todo el centro de la ciudad era una batalla entre las FOP y vecinos de la ciudad.

MUERTE DE GERMÁN

Cerca de las diez de la noche en enfrentamientos que se desarrollaban en la Avenida de Roncesvalles (a escasos metros de la Plaza de Toros) una bala asesina alcanzaba a Germán Rodríguez en la cabeza lo que provocaba su muerte. Sus funerales se celebraron el día 10 en el cementerio de Iruñea.

 MONOLITO

Desde entonces un monolito al estilo de una estela funeraria vasca sirvió de homenaje de Iruñea al joven muerto por la policía en el lugar donde fué abatido, la esquina de la avenida de Roncesvalles con la avenida de Carlos III. Y desde entonces, también, todos los 8 de julio después de la corrida de toros se realiza un homenaje por parte de la Comisión de Peñas de Iruñea, de familiares y amigos de Germán y del pueblo de Iruñea. El homenaje suele consistir en un emotivo solo de trompeta (que se suele tocar a los muertos), un aurresku (danza gipuzkoana que se baila para homenajear) y la lectura de un comunicado. A causa de las obras del aparcamiento subterraneo de Carlos III (nuevamente un aparcamiento) desde el Ayuntamiento se ordenó retirar el monolito prometiendo reponerlo al término de las obras. Hoy es el día en que terminadas las obras el Ayuntamiento de la ciudad (su equipo de gobierno) se desdice de lo que acordaron y pasando por encima de la voluntad popular (cosa que no hicieron ninguno de los Ayuntamientos en casi 30 años) han colocado en el lugar de la estela un monumento al encierro. Justamente hoy día 8 de febrero (29 años y seis meses desde la muerte de Germán) han colocado la gigantesca escultura de más de diez metros. Los miembros de Hilarria (estela en euskera), plataforma en defensa del monolito, han intentado manifestarse en contra de la actuación del Ayuntamiento siendo agredidos por la policía española. Ahora en lugar del monolito quieren colocar una pequeña placa en recuerdo, cosa a la que la plataforma se opone.

Espero que la estela sea colocada nuevamente ahí donde la voluntad popular de Iruñea quiso ponerla.

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Los años 2001 al 2004 quedarán marcados para siempre en el recuerdo de las gentes de Iruñea como la época de la destrucción de parte de la memoria del antiguo poblado vascón, de la ciudad romana, de la capital fortificada del Viejo Reyno y de la ciudad moderna y contemporánea. 

Fue en agosto de 2001 cuando comenzaron unas obras en la Plaza del Castillo (centro sentimental y social de la ciudad) para construir un aparcamiento subterráneo. Estas obras ya habían sido rechazadas por el vecindario del Casco Antiguo de la ciudad (Alde Zaharra) al considerarlo inútil, sin formar parte de un proyecto más general de ordenación del tráfico por la ciudad y porque principalmente obedecía a intereses particulares y privados, no al interés general. 

Por la localización de la Plaza del Castillo se sabía que iban a aparecer restos arqueológicos de gran valor para conocer la historia de la ciudad en diferentes épocas. Se suponía que aparecerían restos medievales (ya que ahí se encontraba el castillo mandado construir por Fernando el Usurpador – Fernando el Católico en la historiografía española). Justo fueron estos restos los únicos que no se encontraron, ya que la zona noreste de la plaza no fue excavada. En cambio los restos encontrados sorprendieron a todo el mundo por la cantidad, pero sobre todo por su gran valor histórico, que supuso, en algunos casos, cambios importantes en el conocimiento de la historia de Iruñea. 

Estos son los hallazgos arqueológicos más relevantes que se produjeron: 

ÉPOCA ROMANA.

Lo más destacable fue el hallazgo de un importante complejo termal con depósito de agua, hipocausto para calentar el agua, piscinas con mosaicos, canales de desagüe, gimnasio, edificios, zonas pavimentadas, pozos de agua… así como gran cantidad de monedas, cerámicas, utensilios domésticos… y un taller en que los romanos fabricaban utensilios de hueso.
Estos hallazgos supusieron una revolución en la historia antigua de Iruñea, pues demostraron la existencia de un núcleo urbano en una zona que hasta ahora se creía externa a la ciudad, demostrándose así que en aquella época esa ciudad era mucho más grande de lo que se pensaba hasta entonces.
 

ÉPOCA MEDIEVAL.
El descubrimiento más sorprendente fueron los cimientos de una muralla de grandes dimensiones que atravesaba la plaza en sentido norte a sur, con una torre cuadrangular adosada. La aparición de esta enorme muralla pilló por sorpresa a arqueólogos e historiadores, pues hasta el momento no existían noticias de su existencia. De todos los restos arqueológicos surgidos durante dichas obras, éste es el único que se conservó en su sitio. Aunque tremendamente mutilado, puede verse en el interior del aparcamiento. Hubo otros descubrimientos importantes como un cementerio musulmán con casi 200 esqueletos enterrados mirando hacia la Meca. Este cementerio, fechado en el siglo VIII, nos demuestra que la presencia de población musulmana en Iruñea era más importante de lo que se pensaba hasta ahora. También salieron a la luz los restos del Convento de los Dominicos (del siglo XIII al XVI) y su cementerio con más de cien tumbas cristianas. También, un camino enlosado que unía este convento con el castillo del siglo XIV que da nombre a la plaza. Se encontraron también edificios, pozos, y otras construcciones; muchas de ellas pertenecientes al barrio medieval de Zurriburbu (desaparecido en el siglo XIV), cuya ubicación no se conocía con total certeza hasta el momento de los hallazgos. 

ÉPOCA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA.
En el primer tramo de la Avenida de Carlos III se produjeron hallazgos importantes. Aquí fue encontrado un muro que perteneció al perímetro defensivo del castillo que mandó construir Fernando el Usurpador en el siglo XVI. También, los restos del convento de los Carmelitas Descalzos (siglos XVII a XIX), con un llamativo pozo de agua, y los cimientos del antiguo Teatro Gayarre (1840-1931). También en la Avenida de San Ignacio y Paseo de Sarasate se produjeron hallazgos, como un muro que unía el castillo de Fernando el Usurpador con el Alde Zaharra. En la propia Plaza del Castillo, salieron a la luz conducciones de agua del siglo XVIII correspondientes a la primera vez que se trajo agua de fuera de Iruñea, así como el pavimento de la Fuente de la Beneficencia, colocada ahí con motivo de dicha traída de aguas (1800-1910) y el Paseo de la Goma (de principios del siglo XX). 
A todo esto se sumaron una gran cantidad de objetos pequeños, como cerámicas, monedas, hebillas, utensilios domésticos, etc. pertenecientes a todas las épocas de los más de 2.000 años que tiene Iruñea. Incluso fue hallado un “menhir” de época desconocida. 

Pero el hallazgo de estos restos arqueológicos tuvo también un lado oscuro: la DESTRUCCIÓN de los mismos llevada a cabo durante la construcción del aparcamiento. A pesar de que en aquella época un fuerte movimiento social contrario a la construcción del aparcamiento hizo lo posible por detener las obras y salvar el patrimonio arqueológico que estaba abocado a ser destruido, tras muchos meses en los que hubo manifestaciones populares en contra del aparcamiento, cargas policiales y detenidos, debates, campaña vecinal pro-referéndum, paralizaciones temporales de las obras, dimisiones y otras polémicas, los políticos del Ayuntamiento, con la alcaldesa Yolanda Barcina (UPN) a la cabeza, se salieron con la suya en la construcción del aparcamiento provocando así la destrucción del patrimonio arqueológico de más de 2000 años de historia que se hallaba en el subsuelo de la plaza.

El Tribunal Superior de Justicia de Navarra anuló hasta tres veces, la adjudicación, “manifiestamente ilegal”, del aparcamiento de la Plaza del Castillo, pero hay que recordar también que siguen existiendo más recursos judiciales que todavía no se han resuelto. Que todo el expediente y el proceso de construcción del aparcamiento es un auténtico muestrario de irregularidades, falta de democracia participativa, ilegalidades, cacicadas, destrozos flagrantes del patrimonio y otras muchas barbaridades, ya lo sabía la ciudadanía de Iruñea, pero hasta los jueces calificaron la adjudicación de manifiestamente ilegal. Con todo, mayores y más crueles ilegalidades se han cometido contra el patrimonio histórico, pero desgraciadamente, la justicia no contempla, por ahora, una fiscalía específica de delitos contra el patrimonio, que persiguiera con el rigor debido a los causantes de tan graves destrozos como los que en este gran yacimiento arqueológico se perpetraron. Recordemos que la prueba pericial independiente remitida al juzgado por la prestigiosa Sociedad de Ciencias Naturales Aranzadi calificaba como “EXPOLIO” lo acontecido con la excavación del yacimiento de la Plaza del Castillo. Expertos arqueólogos, catedráticos de arqueología y expertos en patrimonio, casualmente ninguno navarro, también alertaron de ese expolio lamentable. Un profesor y miembro de la Unesco y de la Europa-Universität Viadrina Frankfurt/Oder, una de las mejores universidades europeas especializadas en la conservación del patrimonio histórico, ante el cúmulo de evidencias contenidas en una tesis doctoral realizada expresamente sobre la destrucción de la Plaza del Castillo decía: “esto no puede estar pasando” o “no me creo que algo así esté sucediendo en una ciudad europea“.

La Asociación Pro-Museo Plaza del Castillo sigue proponiendo el aprovechamiento del aparcamiento de la Plaza del Castillo como el emplazamiento idóneo del Museo de la Ciudad, recogiéndose y musealizándose in situ las miles de piezas y restos arqueológicos hallados en dicho yacimiento. Con la ayuda de las modernas técnicas museológicas todo esto es posible.

 Por increíble que pueda parecer a día de hoy, febrero de 2007, tal y como a denunciado la plataforma Iruñea Berria, todavía el Ayuntamiento de Iruñea no ha dado ninguna explicación de los restos arqueológicos encontrados ni parece que tenga ningún interés en hacerlo y únicamente se sabe que están almacenados en unos almacenes municipales (terrible destino para parte de la memoria histórica de la ciudad). Y la destrucción y el expolio siguen. Otro día hablaremos del frontón Euskal Jai de Iruñea y de otras actuaciones llevadas a cabo por el consistorio iruindarra en diferentes aparcamientos subterráneos y obras por toda la ciudad (especialmente en Alde Zaharra).

Ningún grupo político ni económico, por muy fuertes que sean y por mucho que puedan forzar y corromper la legalidad, la cultura, o las instituciones, pueden privarnos de nuestra herencia. Ni de la de nuestros herederos.

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Hoy se inauguran en Donostia las jornadas Dantzaz con un ensayo abierto al público del Ballet de Biarritz. Y por eso aprovecho para hablar de este Ballet de la ciudad labortana que en mi opinión es, o debería ser, uno de los grandes referentes de la vida cultural de Euskal Herria.

El Ballet Biarritz nace en 1998 con el apoyo de la ciudad de Biarritz y otros organismos oficiales. Sus objetivos serán la creación, la difusión y la puesta en marcha de acciones de sensibilización. En 1999, hay que añadir el proyecto de « Accueil Studio » que le permite acompañar el trabajo artístico de otras compañías. En 2000, conscientes de su situación geográfica privilegiada, recibe el apoyo de la Diputación Foral de Gipuzkoa y de la Comunidad Europea: fondos europeos. En 2002 se crea el Ballet Biarritz- Dantzaz con locales en Donostia en la Casa de Cultura de Egia donde se realizan las actividades de la Asociación Dantzaz antena del Centro Coreográfico Nacional en el País Vasco. La sede oficial del Ballet de Biarritz está situada en la antigua Gare du Midi en pleno centro de la ciudad.

Desde su creación el director del Ballet Biarritz es Thierry Malandain, ganador de premios en concursos coreográficos en diversas ocasiones. Malandain finaliza su carrera como bailarín en 1986 para fundar la compañía Temps Présent. Después de encontrarse a la cabeza de esa compañía durante doce años, su trabajo será recompensado con numerosos galardones. Thierry Malandain es autor de unas sesenta coreografías, algunas de las cuales forman parte del repertorio de otras compañías y sus incursiones en el mundo del Teatro Lírico son también importantes. Nombrado Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Thierry Malandain asume la dirección artística del Festival Internacional de Danza de Biarritz “Le Temps d’Aimer” del 2000 al 2004. En el 2004 es nominado para los premios “Benois de la Danza” en el Teatro Bolchoï de Moscú.Y recibe en Cuba el premio de la Crítica al “Mejor espectáculo extranjero” en 19º Festival Internacional de Ballet de la Habana. En el año 2005, en nombre de Ballet Biarritz, recibe el Premio de Cultura 2005 de la Fundación Sabino Arana.

Formar jóvenes bailarines para ayudar al acceso a la vida profesional, éste es el objetivo fundamental del programa anual creado por Ballet Biarritz y su socio Dantzaz Elkartea bajo el nombre de Ballet Biarritz junior. Este proyecto que vio la luz en el año 2005, gracias a la ayuda del Gobierno Vasco, de la Diputación Foral de Gipuzkoa, del Ayuntamiento de Donostia y de los fondos de cooperación Aquitania-Euskadi, se consolida en la temporada 2006-2007. El nuevo curso de la BBj2 comenzó el 7 de septiembre del 2006 en el Centro Cultural de Egia de Donostia cuya duración será hasta agosto del 2007. Esta formación destinada a artistas que tienen el interés de introducirse en el mundo de la danza profesional es gratuito, y se benefician de una bolsa de ayuda para sufragar sus gastos de alojamiento y manutención en Donostia. Este proyecto consta de cursos y talleres de técnica clásica, de danza contemporánea, de improvisación, de iniciación a la técnica de espectáculos, de maquillaje adaptado al espectáculo…

Puesto que la sensibilización es una parte fundamental del desarrollo del arte coreográfico, el Ballet Biarritz despliega una política activa de iniciación del público a la danza. Aunque  los talleres Voulez vous danser? Estén destinados a los adultos, el Ballet favorece su compromiso a favor del público escolarizado. Con estos fines, mantiene una colaboración con los establecimientos escolares y las escuelas de danza para llevar a cabo numerosas proposiciones pedagógicas: visitas culturales, talleres coreográficos, cursillos, ensayos y clases abiertas, representaciones “ joven público”.

Otro interesante proyecto es Bidaiari con un escenario itinerante que permite al Ballet de Biarritz actuar en lugares que carecen de estructuras de acogida a ambos lados del Pirineo. La originalidad de su diseño, obra de Jean-Claude Asquié, convierte a su plataforma específicamente adaptada a la danza en una herramienta de difusión pero también en una herramienta de trabajo para la técnica del espectáculo. Su utilización, compartida con otras compañías, ofrece la oportunidad de acercarse a quienes no pueden acceder fácilmente al arte coreográfico.